
Del recogimiento de las farolas de la calle Cobos a la iluminación excesiva de la plaza de la Catedral. En tan sólo 100 metros se opera un cambio trascendental que hace que candelabros, candelerías o faroles no tengan utilidad en una carrera oficial más parecida a un plató de televisión que a la zona de paso de las hermandades durante la Semana Santa. Aunque pueda parecer una cuestión baladí, lo cierto es que el debate de los focos en carrera oficial es una piedra angular de tres aristas: hermandades (representadas por el Consejo), Ayuntamiento y televisiones. Entre los tres deberán buscar la solución a un problema «que se repite desde hace varios años sin que todavía se le haya dado una solución», según Vicente Rodríguez, hermano mayor de Expiración.
De momento, el Consejo de Hermandades ya ha trasladado la cuestión al Ayuntamiento que se ha comprometido a buscar una solución. Un acuerdo que según Francisco Muriel –consejero de la permanente del Consejo y encargado de las relaciones con el Ayuntamiento en materia del montaje de la carrera oficial– exige «un amplio consenso que satisfaga a todas las partes». En cualquier caso, se trata de un problema que «se estudiará cuando la Semana Santa esté más cerca», según Muriel. El presidente del Consejo, Martín José García se queda con el espíritu de colaboración del Ayuntamiento: «Nos han dicho que van a intentar bajar la intensidad de la iluminación pero el problema es que es necesaria para las retransmisiones».
Para Vicente Rodríguez el problema fundamental se concentra en la calle Montañés, donde «la luz llega a deslumbrar a los capataces del Cristo y de la Virgen». Por ello, tanto él como Fernando Reyna, hermano mayor de la Oración en el Huerto, han optado por pedir en sus cuestionarios previos a las salidas que se baje el número de focos. Reyna incluso va más allá y este año no va a solicitar focos en la capilla para la recogida. «Así se fomentará la intimidad y el recogimiento que se recuperó con la desaparición de los focos eléctricos en los pasos», explica Reyna. Sin embargo, como nunca llueve a gusto de todos, a otros hermanos mayores, como José Romero Mascareña –Santo Entierro–, no sólo no le parecen muchos sino que este año quiere contar con «más iluminación en la plaza de Santa Cruz». «Es necesaria para poder contemplar bien los cortejos», puntualizó Mascareña.