
Ambiente de gala en la parroquia de Santa Cruz alrededor de la cofradía del Perdón. Ayer se cumplían 75 años que se hacía realidad el deseo de varios vecinos de la época que convencieron a la familia Sopranis para que donara la imagen de un hermoso crucificado a la iglesia de la Merced. Del resto ya se encargó un grupo de antiguos alumnos del colegio lasaliano de San Miguel Arcángel y el 9 de marzo de 1935 se erigió canónicamente una nueva cofradía en la diócesis.
Casi un siglo después, la Catedral Vieja se llenaba de fieles y devotos de esta hermandad que cierra la Madrugada del Viernes Santo. El director espiritual, Guillermo Domínguez Leonsegui, recordaba a los presentes en el emblemático templo la importancia de la efemérides y el servicio prestado por sus cofrades a una comunidad numerosa en cantidad y calidad.
Seguidamente, tras la presentación de Francisco Moscoso, el hermano mayor de la corporación, Manuel Garrido y el autor del cartel Jesús Patrón descubrían el cartel en el que aparecen acertadamente reflejadas las imágenes titulares que ha tenido la corporación a lo largo de su historia.
Uno de los momentos más esperados se vivió con la puesta de largo de los nuevos candelabros de cola, uno de los estrenos más destacados que lucirá la Virgen del Rosario en sus Misterios Dolorosos en su próxima salida procesional, novedad que vendrá a enriquecer todavía más un paso de palio engrandecidos desde hace tiempo gracias al trabajo que se desarrolla en el taller de Pepi López.
El funcionario de Correos y socio de la Asociación Filatélica Gaditana, Juan Carmelo García, presentaba el correo y el sello conmemorativos de la efemérides. Finalmente se lle vó a cabo el estreno del himno del 75 aniversario con letra y música de Toñi Martínez Novas, y arreglos musicales de Roberto Domínguez.