
Con ilusión y el testimonio de la parábola del hijo pródigo. Estos fueron los dos principales ingredientes de la Función Principal que celebró ayer El Perdón para cerrar su semana de actos conmemorativos del 75 aniversario. Toda una suerte de «la providencia», según el director espiritual de la cofradía, Guillermo Domínguez Leonsegui. Para el sacerdote que presidió la celebración, «Dios ha querido que la misa coincida con la lectura de la parábola del hijo pródigo, una lectura que habla del perdón divino, como nuestra hermandad».
Durante el acto, los hermanos presididos por Manuel Garrido se mostraron emocionados por la celebración. En la protestación de fe, Garrido mostró su alegría por el 75 aniversario de su hermandad. Además durante el acto, la cuadrilla del Cristo ofreció unas potencias para el Señor.