
El pasado 21 de marzo, dejó escrita una nueva página de la historia cofrade de Cádiz. Desde el sábado, José Manuel Romo -cofrade, presentador de Ondaluz y pregonero de la Semana Santa 2010- escribirá nuevas líneas para su querida cofradía. Las Penas tiene nuevo hermano mayor amparado por una amplia mayoría. Eran necesarios 56 votos para el quórum pero la urna recibió casi 150 papeletas: 122 a favor, 12 en blanco y 3 nulos.
-Ha habido una alta asistencia en el cabildo pero un único candidato. ¿A qué cree que se debe?
-En los momentos que estamos viviendo, la falta de responsabilidad para dar el paso al frente en nuestras hermandades se está notando en muchas de ellas puesto que está costando conseguir una sola candidatura para un cabildo, no digamos ya dos o más. Estamos en un periodo más regresivo, pero creo que son etapas. En Cádiz, salvo excepciones de pocas hermandades, el resto son pobres en recursos o en hermanos, pero esto son instantes que suben o bajan.
-En su pregón proclamó su amor por Las Penas. ¿Qué supone para usted el cargo?
-Nunca me había planteado presentarme a hermano mayor porque de hermano de fila se está más cómodo. Este año, coincidiendo con el pregón y la necesidad de que saliese una candidatura, decidí presentar una a pocos días de cerrarse el plazo. En la hermandad hay personas muy válidas, lo que pasa es que nadie daba el paso, como me sucedía a mí. Esperaba el milagro, pero como no llegaba me presenté. No es el momento más oportuno porque tengo otros compromisos pero intentaremos llevarlo para delante lo mejor posible.
-¿Cuáles van a ser las líneas fundamentales de su trabajo en los próximos cuatro años?
-Son temas que quedan aún por definir, al igual que ocurre con alguno de los nombres de la nueva junta, que se cerrarán en los próximos días. La idea es mantener la vida de hermandad. La junta de Miguel Ángel Novo lo ha hecho muy bien ya que es una archicofradía que cuenta con muchas carencias económicas y mucho trabajo por hacer que está a medias. Además, está la capilla de El Pilar. Es preciosa y tiene problemas en su estructura por lo que necesita una urgente restauración. El Pilar debe recuperar el protagonismo que tuvo en su etapa gloriosa, ahora adormecido. El matrimonio cofrade entre Pilar y Penas tiene que dar más resultados. Para ello, la Virgen debe volver a procesionar en el día de su festividad y restaurarse la capilla que la alberga. Aunque en los tiempos que corren es difícil.
-Tras los desencuentros del cambio de sentido de la carrera oficial. ¿Cuáles son sus propuestas?
-Tengo muchas, pero no me quiero anticipar al pleno de junio. Hay que variar la carrera oficial, además el Domingo de Ramos es un día problemático. Hasta ahora se ha hecho poco por ese día. Las Penas va a colaborar en todo lo preciso para que estación de penitencia sea el que me gustaría que fuese. Y eso significa que Las Penas tendría que sacrificarse, pero no será la única. A Las Penas le corresponde el cuarto lugar lo que no podemos es entrar en primer lugar y salir a las 2 de la tarde. Habrá que sentarse y hablarlo. Si Borriquita quiere ser la primera tendrá que sacrificarse y salir antes.
-Su pregón fue reivindicativo (coronaciones, horarios y cambios). ¿Qué pretende hacer ahora que forma parte del pleno?
-Sí, he tenido la posibilidad de dirigirme al cofrade de Cádiz desde el atril del Falla y tengo la posibilidad de hablarle desde la pantalla del televisor, ahora voy a poder alzar la voz también en el pleno de hermanos mayores. Es un foro más donde poder reivindicar peticiones que están el corazón de muchos gaditanos.