
Primero Manuel Botella, luego Juan Laluz y ahora Luis Benítez. Cada caso con sus peculiaridades pero parece ser que todos por el mismo motivo. El hasta ahora hermano mayor, Luis Benítez, se sumó el pasado viernes a la lista de responsables de Columna que no termina su mandato. En el caso de Benítez, al igual que en el de Botella, es la dimisión voluntaria la que lo ha apartado del cargo. A Juan Laluz fue un decreto el que le alejó obligatoriamente de su puesto. Para todos la motivación parece ser idéntica: las distancias insalvables con el párroco y director espiritual de la cofradía, Enrique Arroyo.
Este periódico intentó ponerse en contacto con Benítez para poder confirmar oficialmente lo que ya se sabe de forma oficiosa: ante la falta de entendimiento en la parroquia, el hasta ahora hermano mayor ha decidido dimitir y no esperar a consumir su mandato, que finalizaba en octubre. En esta fecha, es cuando la junta de gobierno había previsto el Cabildo de Elecciones al que ya no se presentaría Benítez. Una fecha establecida para no interferir con la celebración del 350 aniversario de la fundación de la hermandad y la salida extraordinaria del mes de septiembre.
Según fuentes consultadas por este medio, la idea de marcharse rondaba por la mente del ex hermano mayor desde hace tiempo. Finalmente, ha decido no esperar y presentar su dimisión. Benítez habría escrito dos cartas de despedida, una para el director espiritual y otra para la junta, en la que explicaba los motivos de su partida. Ayer, la junta de gobierno no quiso hacer declaraciones sobre los últimos acontecimientos ocurridos en el seno de la hermandad.
Así las cosas, sólo ha trascendido el ‘motivo oficial’ con el que Benítez se ha excusado ante el Consejo Local de Hermandades y Cofradías. «El pasado viernes recibimos la carta en la que nos comunicaba su marcha», explicaba ayer Martín José García. El presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías explicó que la dimisión se debe «a motivos personales y familiares, así lo ha hecho saber en el escrito». García, con un elogiable tono dialogante, pedía «mesura» antes de lanzarse a señalar cualquier causa. «Le he estado llamando pero no he obtenido respuesta. Quiero pedirle que considere su postura. Nosotros vamos a ser muy cautos y no vamos a opinar», explicaba ayer Martín José.
El propio Arroyo –que ha sido renovado en su cargo por el Obispo hace escasos días– manifestaba ayer su opinión políticamente correcta sobre la marcha. «Siempre se siente cualquier partida», apuntaba el párroco que también quiso dejar claro que no tiene «ningún tipo de queja de Benítez». Para Arroyo, la situación que se experimenta ahora en la cofradía es «normal».
La marcha del hermano mayor deja a la cofradía de San Antonio en una situación comprometida de cara a los actos del 350 aniversario. De ellos, el más destacado era la salida extraordinaria prevista para septiembre. Un acto que ya contaba con el apoyo del Cabildo de hermanos pero al que todavía le faltaban los permisos (al parecer, también el de Arroyo). Así las cosas, el futuro de la salida y del resto de actos queda en el aire. Sin embargo, Martín José García apunta: «Cuando una persona de valía no está en un sitio, éste puede verse resentido, pero ninguna persona es imprescindible».