«La llevaremos dignamente y con el mayor de los respetos»
Manuel Ruiz Gené | Capataz de la Virgen del Carmen
14-07-2010 09:53 J.A.Cañas
Desde que llegó al frente de la cuadrilla de la Virgen del Carmen en 2006, tiene muy claro lo que quiere conseguir: un grupo estable y comprometido, por encima de cualquier capataz. «A fin de cuentas somos pasajeros y nuestro nombre se olvidará, lo que permanece es Ella». Y para aplicar este precepto, Manuel Ruiz Gené aboga por la seriedad. Un trabajo sencillo, sin estridencias y con la elegancia por bandera, «es lo que el carácter de la hermandad pide».
–A su quinta salida de capataz... ¿Qué espera de este año?
Que salga como la cofradía y la Virgen se merece, sin ningún tipo de pretensiones. Simplemente, que el Carmen se pasee por Cádiz. Ya sabemos que no hace falta ninguna historia ni llevarla de ninguna manera. La llevaremos dignamente y con el mayor de los respetos.
–El Carmen despierta una devoción que cada año va a más.
–Es evidente que es una devoción de siglos y que siempre ha estado muy arraigada en Cádiz. Pero sí es cierto que la hermandad en los últimos años, en el aspecto cofrade, si ha visto un aumento. Antes, era devocional pero en el aspecto cofrade pasaba algo más desapercibida. Desde hace 15 ó 20 años se está notando más el cambio. Además, la Coronación ha ayudado mucho.
– Cada vez se ven a más devotos acompañando, de espaldas, a las cofradías.¿Qué opina del ‘cangrejeo’?
–A mí nunca me ha causado un problema gracias a que la Policía escolta el paso. En cualquier caso pienso que las cosas hay que hacerlas de forma natural. El ‘cangrejeo’ llevado al extremo ya es demasiado. Cádiz no es una ciudad que se haya caracterizado por esa ordinariez. Lo puedo ver normal pero todo en su justa medida. De todas formas, este año con el cambio de recorrido habrá más espacio para el ‘cangrejeo’.
–Este año estrenan recorrido muy cerca del mar.
–Antes también cogía por el paseo Carlos III, pero hace muchos años. Este año es por imperativo de obras pero espero que no haga mucho viento ese día, por la candelería. Si la noche es la misma que la de los últimos días va a quedar muy bonito tan cerca del mar. La calzada es lo que no ayuda mucho. Todos sabemos cómo está el piso de la Alameda, todo lleno de baches. Tendremos que hacer lo posible para que el paso no parezca un barco de verdad.
–El cambio de recorrido supone la pérdida de la calle Bendición de Dios. ¿Qué supone para usted esa calle?
–Es una de las emocionantes, tal vez por ser la última calle o por tener la sede del Prendimiento. Además, es muy estrecha lo que ha hecho vivir momentos muy bonitos. Ahí le han cantado el coro del Prendimiento o el Porta Coeli, le han tirado petaladas... Pero no pasa nada, el año que viene volveremos.