La Palma se hace marinera
La segunda edición de la cita hizo disfrutar a los 150 asistentes con las vistas nocturnas y los acordes del coro de Fali Pastrana La cofradía celebró una velada por la Bahía en el Vapor
09-08-2010 11:01 Jesús Cañas
Parece increíble que una parcelita tan pequeña pueda devolver tantos momentos únicos e irrepetibles. Con tantos lugares escondidos y puntos de vista desconocidos una cámara de fotos es una buena inversión en Cádiz. Y si no que se lo digan a los 150 ocupantes de una singular velada celebrada por La Palma. Un paseo por la Bahía mecido por las soplos de levante y con un histórico como protagonista. El mismísimo Vaporcito de El Puerto surcó la Bahía en la medianoche del sábado para demostrar que Cádiz tiene mucho que enseñar. Sobre todo si se hace con la compañía de una copa y los acordes del coro de Fali Pastrana.
Tangos en la oscuridad enigmática de la Bahía que comenzaron a las 10 de la noche del sábado. A esa hora, el 'Adriano III' daba sus tradicionales tres toques de salida para poner rumbo al Puente Carranza. Allí, Fali Pastrana y su coro cantaron su mejor repertorio «en un ambiente familiar y cercano, rodeado de amigos», como explicaba ayer José Rodríguez, mayordomo de La Palma y uno de los coordinadores del evento. Atraídos por la actuación de 30 de los miembros del coro y por la velada, momentos antes de zarpar desde el Muelle subían al vapor los 150 asistentes. El máximo de plazas ofrecidas por la cofradía que tuvo que dejar a personas en la lista de espera. «Este año ha ido aún mejor que el anterior, la actividad se está afianzando», puntualizaba Manuel Rodríguez, hermano mayor de la cofradía que ayer no pudo estar en el viaje pero que sí se encargo de los preparativos. Entre los que se acercaron el sábado a disfrutar del vapor, muchos repetidores del año anterior en una mezcla de gaditanos , turistas y personas vinculadas a la cofradía, como confirmaba el mayordomo de la hermandad del Lunes Santo.
Las fuertes rachas de Levante -que fueron amainado a lo largo de la noche- animaron la travesía con vaivenes que estuvieron a punto de aguar la noche. Nada que no se pudiera solucionar con un buen avituallamiento: pastelitos de carne, típicos montaditos de caballa con mayonesa y de ibéricos y una copa para refrescar el viaje. La velada se alargó hasta el filo de la madrugada en un itinerario que ofreció vistas poco usuales del avance del nuevo viaducto, el Puente Carranza o el frente de la Barriada de la Paz o Puntales.
Los fondos obtenidos de la actividad -las entradas salieron a la venta por un precio de 15 euros- se destinarán a proyectos solidarios o patrimoniales de la hermandad. Una de las más importantes son los trabajos de dorado del paso. Un proyecto de paso nuevo para el señor de la Misericordia que la hermandad ha tenido que ir realizando a merced de la situación económica o de otros proyectos paralelos que fueron surgiendo, como la restauración de la iglesia de La Palma.