Un grupo de hermanos del Amor busca apoyo en el resto de las hermandades
Alertan de que otras cofradías pueden enfrentarse «al mismo vacío legal» que tienen ellos tras negarse a aprobar las cuentas
17-09-2010 10:19 La Voz
. Bajo un llamativo epígrafe, «la voz silenciada de los hermanos del Amor», un grupo de 25 miembros de esta cofradía han enviado un escrito a todas las hermandades gaditanas en busca de apoyo e implicación. Piden en primer lugar que su situación se exponga en todos y cada uno de los cabildos ordinarios que se celebren y en segundo lugar que se sumen a la campaña que han emprendido.
La base del problema que exponen es el caso omiso que ha hecho la junta de gobierno a la oposición de este grupo a dar su visto bueno, hace ya cinco meses, a la memoria y a las cuentas de las fechas previas a la Semana Santa de 2009, y al presupuesto para 2010. Una reunión en la que se negaron aprobar y cuyo voto cayó en saco roto, a pesar de que «se recogió en el acta, y debían ser comunicados al secretariado de hermandades y cofradías en el plazo máximo de 15 días».
Critican que se haya «seguido actuando con toda normalidad» y que este secretariado «no se haya pronunciado como es preceptivo tras un cabildo». El único atisbo de información que este grupo afirma haber recibido es a través de un programa de televisión en el que el vicario de la Diócesis, Guillermo Domínguez Leonsegui, manifestó que «tras preguntar al secretariado diocesano, por desconocimiento del tema, me han dicho que el problema estaba resuelto». Es más, añade que lo previsto «cuando un cabildo general no aprueba unas cuentas es que pase al Secretariado Diocesano. En este sentido se ha realizado una especie de auditoría y las cuentas están transparentes como el cristal, por lo que han sido aprobadas por el secretariado».
Ante estas declaraciones, los hermanos se preguntan si ante su negativa a aprobar las memorias de 2010, será también el secretariado quien opte por dar su visto bueno a otros asuntos, «cuestionando el lugar y la opinión» del resto de integrantes de la cofradía. Por eso se preguntan: «¿Qué nos queda a los hermanos por hacer en estos casos y adónde acudiremos para reclamar nuestros derechos y manifestar nuestra indefensión?».
Por eso han recurrido al resto de hermandades gaditanas. Para recopilar el apoyo suficiente para convocar un pleno «en el que se revisen las normas y directrices, cuyas carencias y lagunas tantos perjuicios están ocasionando». Además, piden dirigir una consulta de forma conjunta al secretariado diocesano, «donde se solicite aclaración de la situación transitoria a adoptar en aquellos casos en los que un cabildo general no apruebe ya sea las cuentas, el presupuesto, el proyecto de actividades de una hermandad, o ninguna de ellas, teniendo en cuenta el vacío legal actual, y en defensa del principio constitucional de seguridad jurídica».