
El escepticismo era alto y el miedo también. Tres juntas de gobierno malogradas, con intervención del Secretariado incluidas, hacía pensar que al 'Aguaor' le costaría algo más superar esta nueva crisis. Sin embargo, la cofradía de Columna parece que el viernes dejó atrás su enésimo conflicto con la celebración del cabildo general de elecciones que ha devuelto a la normalidad a la cofradía. En total, fueron 111 votos (entre presentes y por correo) los encargados de sacar de la crisis a la hermandad del Martes Santo. La única candidatura que concurría a la elección, encabezada por Sergio Rodríguez Arboleda, contó con el quórum (era de 75 votos) y los apoyos necesarios (108 papeletas a favor frente a tres en blanco) para sacar adelante su proyecto en San Antonio.
«El ambiente fue muy bueno. Se acercó mucha gente por la casa de hermandad y demostró que hay ganas de trabajar», explicó ayer Rafael Guerrero, comisario de la hermandad. Así las cosas, el cofrade se enfrenta ya a sus últimas horas al frente de la cofradía. El tiempo de remitir toda la documentación primero al Consejo de Hermandades y luego al Secretariado para que den luz verde a la decisión tomada por los hermanos de Columna. Si todo va conforme a lo previsto, lo más probable es que Rodríguez tenga el martes el decreto de aprobación. A partir de ese momento, su junta encabezará la dirección de la corporación. «Tienen mucho trabajo por hacer. Son un grupo muy válido y su unión es total», reconoció ayer Guerrero. Un equipo que el comisario espera que traiga la paz definitiva entre la cofradía y su director espiritual y párroco de San Antonio, Enrique Arroyo (el enfrentamiento de éste con la anterior junta presidida por Luis Benítez fue lo que motivo la dimisión de ésta). «La mayoría de los hermanos de la nueva junta son de San Antonio de toda la vida y cuentan con el refrendo total tanto de la parroquia como de la cofradía», explicó ayer esperanzado Guerrero.
Juventud y veteranía
En total serán diez los cofrades que acompañarán a Rodríguez en su nueva andadura: Francisco J. Álvarez, Jaime Castro, Jesús M. Farrujia, Eliseo Fernández, Francisco Javier Ortega, José Manuel Pizarro, Juan Carlos Rincón, Jaime Rodríguez, Héctor Romero y Benito Ruiz. Un equipo de 11 cofrades que «combina juventud y experiencia». «Es un grupo compuesto por gente que ya ha estado en juntas de gobiernos y otros nuevos que han decidido dar el paso al frente al ver la situación de la hermandad», puntualizó ayer el comisario saliente.
Frente a ellos se abre un horizonte de cuatro años en el que cerrar multitud de asuntos. El primordial será normalizar las relaciones con su director espiritual. Además, la nueva junta tiene «muchas ideas en mente», como reconoce el propio Guerrero.
Entre las que tendrán que definir de ahora a primeros del año próximo se encuentra las nuevas efemérides que celebrarán en la cofradía. Tras verse interrumpidas las que se conmemoraban este año -y que contemplaban una salida extraordinaria- para celebrar el 350 aniversario fundacional, el año próximo se festejará los tres siglos y medio de la hechura de la talla del Señor de Atado en la Columna. Buena fecha para encarar una nueva legislatura que deberá cumplir otro objetivo que, en el caso de Columna, parece una proeza: llegar al próximo cabildo de elecciones sin la intervención del Secretariado.