Salesianos recibe a su Madre Dolorosa
Bendecida la nueva imagen de la Virgen de la Concepción de la hermandad del Despojado
09-12-2010 13:23 Francisco Márquez
Las previsiones meteorológicas para ayer no eran muy halagüeñas en Cádiz. Se anunciaban lluvias, incluso momentos de tormentas, un tiempo propio de la época del año que vivimos. Las previsiones cofrades que manejaban en Salesianos hablaban de una importante afluencia de fieles para contemplar la nueva imagen de la Virgen de la Concepción, cotitular de la hermandad de Jesús del Amor Despojado. Al final todos se equivocaron en parte. El hombre del tiempo porque no hubo agua e incluso hasta hubo ratos donde salió el sol. Y los que presagiaban que iba a haber gente también. Porque no hubo gente, sino mucha gente.
Poco después de las doce de la mañana, media hora antes de la hora fijada para la bendición y puesta al culto de la Virgen de la Concepción, ya no había sitio en los bancos adyacentes de María Auxiliadora. Señoras de toda la vida, de las que van a misa los domingos y festivos, se entremezclaban con una incipiente juventud de la que hace falta en las hermandades gaditanas y a la que, poco a poco, se le va dando paso en Salesianos. A la hora fijada, un solemne motete interpretado por el coro Medea, daba paso a la comitiva presidida por el director del colegio Salesianos y a la sazón de la corporación, Juan Carlos Pérez Godoy. Entre los concelebrantes destacaba la presencia de José Antonio Perdigones, sacerdote fundador y hermano número uno de la cofradía que lucía su medalla como uno más de la nómina de 800. Entre los presentes el más apegado a la imagen, el que peor lo ha pasado desde que la talla salió de Córdoba, el imaginero Francisco Romero Zafra. Junto a él, Jesús Tey en representación del Ayuntamiento y Juan Carlos Jurado que asistió en nombre de la Permanente del Consejo Local de Hermandades, además de varios hermanos mayores. La implicada homilía de Juan Carlos Pérez dio paso al momento del acto de la bendición, que fue clausurado por el hermano mayor Luis Rivero, antes de que la imagen sea trasladada hoy a las siete de la tarde a la iglesia de San José para el inicio del triduo que concluirá el domingo.