La obra, cuya autoría se concede a José Severino, fue
encontrada por la nueva junta de gobierno presidida por Ramón Velázquez cuando,
hace ya tres años, realizaron un inventario de todos los bienes de la
hermandad.
En febrero de 2006 se aprobó en cabildo extraordinario la
recuperación del cuadro a cargo del licenciado en Bellas Artes Francisco
Fernández-Trujillo Jordán. Ahora, dos años después, la obra volverá a ser
expuesto al público.
Por un
comerciante
La obra fue encargada por Francisco de Mendoza, que
mantenía un negocio de cerería y era maestro enfardelador. Mendoza, preso de la
devoción que le profesó contemplar la cuarta estación del vía crucis de la VOT
de de Nuestro Padre San francisco -en el convento de los Descalzos-, encargó
pintar estos dos lienzos. Además, para agradecer la buena marcha de sus
negocios, Francisco de Mendoza dispuso advocar las imágenes con los nombres de
Nuestro Padre Jesús de los Afligidos y Nuestra Señora de los
Desconsuelos.
Las obras se colocaron en la esquina de la calle Vestuario
con el callejón de los Descalzos, donde se encontraban en un tabernáculo, y cada
año eran adornados desde el Miércoles Santo hasta la Pascua de la Resurrección.
La madrugada del Viernes Santo se celebraba un sermón de Pasión.
La
primera función principal de los cultos a las advocaciones de la pintura se
celebró coincidiendo con la festividad del Dulce Nombre de Jesús en la iglesia
del Rosario, gracias al cura del templo, Carlos Carnaza, y del sacristán, Don
Fernando. La víspera se organizó una procesión con los lienzos en sus andas
desde la calle Vestuario hasta la iglesia del Rosario. A la función principal
asistieron, entre otros, el obispo de Cádiz de entonces, Lorenzo Armengual de la
Mota.
A San Lorenzo
Los lienzos se
trasladaron después hasta la plazuela de los Descalzos, donde se colocaron las
andas en el sital que se había construido. Sin embargo, el guardián del convento
de los Descalzos se negó a que las obras fuesen ubicadas en ese espacio.
Francisco de Mendoza le comentó el asunto al obispo Lorenzo Armengual y le dio
un sitio en la iglesia de San Lorenzo. Fue entonces cuando el comerciante
encarga dos imágenes a un escultor flamenco que residía en Sanlúcar, Pedro
Esterlin. De Mendoza le expresa al escultor que las imágenes debían ser
similares a las de la pintura.
Al poco tiempo, Fernando de Mendoza fue
solicitando hermanos para conformar una cofradía con el título de Nuestro Padre
Jesús de los Afligidos y María Santísima de los Desconsuelos. El obispo
Armengual otorgó la epístola para levantar un retablo en la iglesia de San
Lorenzo y concedió una bóveda para los hermanos.
La cofradía se funda en
1726 con el obispo Lorenzo Armengual de la Mota como primer director espiritual
y de Mendoza como hermano mayor.
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