
A las 17.55 horas, cinco minutos antes de lo previsto, las puertas de la parroquia de San Antonio se abrían para dejar ver la cruz de guía acompañada por dos faroles, portados por hermanos de la cofradía de Columna. Detrás, las representaciones de las hermandades que quisieron participar en el cortejo: la hermandad del Rocío y Santo Ángel, ambas de Gloria. Detrás, la cofradía del Prendimiento, produciéndose el primer corte en el cortejo.
A continuación la hermandad del Medinaceli, la cofradía de El Caído, El Caminito, El Perdón y Humildad y Paciencia. Cerrando la representación de hermandades -todas con su guión- La Palma y la hermandad de Las Aguas, acompañada detrás por un grupo de pequeñas monaguillas vestidas con un roquete morado y el alba blanca. Sólo once de las treinta y cuatro cofradías (de Penitencia, de Gloria y Sacramentales), que pertenecen al Consejo de Hermandades y Cofradías y que habían sido invitadas a participar en la procesión.
Y de nuevo, otro corte en el cortejo formado por la archicofradía del Resucitado. A continuación, el banderín del Consejo de Hermandades y Cofradías acompañado por los miembros de La Permanente, y detrás, la junta de gobierno de la cofradía, presidida por Luis Benítez Orellana, el presidente del Consejo, Miguel García Díaz, y antiguos hermanos mayores de la hermandad, además del vicario de la parroquia de San Antonio, el padre Servando Roja, que ya acompañó el Martes Santo a los hermanos durante la estación de penitencia de la cofradía de Columna.
En la calle
A las 18.15 horas la imagen del Resucitado estaba en la calle sin las potencias, que fueron colocadas por uno de los hermanos de la archicofradía. Sobre el paso nuevo de Columna (en madera, aún sin tallar), exornado con claveles rojos, el Señor se disponía a recorrer las calles de la feligresía a los hombros de la cuadrilla de cargadores de Columna. En años anteriores, el exorno utilizado para la salida procesional había sido el mismo utilizado para la salida procesional de Nuestro Padre Jesús Atado a la Columna, cofradía agregada a la del Resucitado. En ese momento, dos hermanos procedieron a colocar el libro de reglas de la cofradía en el cortejo, custodiado por dos varas.
La cuadrilla tardó algo más de diez minutos en abandonar la plaza de San Antonio, enfilando la calle Zaragoza a las 18.25 horas. A su paso por la casa de hermandad de la archicofradía, el Señor Resucitado fue recibido con una gran petalada que, debido al viento, se desplazó hasta la plaza de San Antonio.
Con paso lento, el cortejo continuó esta calle hasta llegar a la calle Benjumeda. En este punto del itinerario, esperaban el paso de la imagen del Señor numeroso público que no quiso perderse la última procesión de Semana Santa en la calle. Hasta las 19.40, el paso de misterio no llegó hasta la calle Benjumeda, en la confluencia con Gaspar del Pino y Cervantes. Allí también eran numerosos los cofrades que se dieron cita para ver el discurrir de la cofradía. Hasta una hora después Nuestro Padre Jesús Resucitado no llegó a la calle Ancha, a la confluencia de la calle San José, mientras que el cortejo ya iba andando por la calle Torre.
Final de la Pasión
A las 21.15 horas, la archicofradía entró en la parroquia de San Antonio cerrando así, oficialmente, la Semana Santa de 2008. Una recogida que se produjo con una plaza de San Antonio especialmente llena de público, que también estuvo en el discurrir de los hermanos por la calle Ancha, y antes de su entrada en su sede canónica.
Una semana que ha sido especialmente complicada para los hermanos de la archicofradía del Resucitado. Aunque la procesión se celebró por la tarde por las calles de la feligresía, y aunque así estaba previsto cuando se entregaron los horarios al Consejo de Hermandades y Cofradías, a seis domingos del Domingo de Ramos la junta de gobierno decidió, por consejo del director espiritual, el padre Enrique Arroyo, suspender la procesión por la tarde y realizarla por la mañana. De esta forma la imagen del Resucitado, que hubiese sido traslada en furgoneta a la Catedral hubiese presidido el Pontifical y la procesión se hubiese celebrado por la mañana.
Y así estaba decidido cuando el Sábado de Pasión, a un día del Domingo de Ramos, la junta de gobierno de nuevo cambió de opinión y decidió realizar la estación de penitencia la tarde del Domingo de Resurección, y no trasladar la imagen del Señor a la Seo.
Además, la cofradía recibió un duro golpe al fallecer la madre del capataz del paso de la Virgen de Las Lágrimas, Francisco Álvarez, a una semana del inicio de la Semana Santa.
Futuro
Ahora queda mirar al 5 de abril de 2009. Entonces la cofradía de la Borriquita pondrá de nuevo la cruz de guía en la calle para iniciar de nuevo los cortejos procesionales que nos recuerdan la Pasión, Muerte y Resurección de Cristo, Queda un año para pensar en el posible cambio definitivo del sentido de la Carrera Oficial: también para reafirmar en su cargo, o cambiar a las actuales juntas de gobierno de diversas cofradías que celebran cabildo de elecciones en lo que queda de 2008 (Borriquita, Buena Muerte y La Palma, entre otras).