
Ayer terminó la espera para los cofrades de la Hermandad Oración en el Huerto. Tras ocho meses llenos de actos, llegaba el más importante para la conmemoración del Cincuentenario de la fundación de la cofradía: su salida extraordinaria. La procesión no se retrasó y a las siete de la tarde comenzaba su discurrir, desde su Capilla situada en Tolosa Latour, bajo los sones de la marcha Reo de Muerte de Hermanos Cirineos.
El cortejo, abierto por la Cruz de Guía, contaba con la representación de algunas de las cofradías del Jueves Santo y de la Madrugá gaditana, como El Perdón. Esta sesión de representaciones estaba abierta por el banderín conmemorativo del Cincuentenario.
La Procesión de Alabanzas ha dejado una imagen inusual del Cristo de la Oración en el Huerto. Éste realizó su salida solo, sobre el antiguo paso de Jesús Caído portando las caracolas de su paso, en lugar de los tradicionales faroles de la hermandad universitaria. El Cristo, sobre un monte de claveles rojos, lucía un túnico blanco de sarga.
Un día de estrenos
Tras el Cristo procesionaba el palio de Nuestra Señora de Gracia y Esperanza exornado con rosas y nardos. La titular lucía la saya del Cincuentenario, estrenada el pasado Jueves Santo. Finalmente no fue posible el estreno completo de las bambalinas diseñadas por Fray Ricardo de Córdoba.
Lo que sí ha sido nuevo ha sido el acompañamiento musical de La Dolorosa. Así, fue la Banda de Música de Nuestro Padre Jesús Nazareno de San Fernando la que hizo sonar en la salida la marcha Cincuentenario en Puerta Tierra, compuesta para la ocasión.
La cofradía de Oración en el Huerto efectuó su caminar ante un importante número de fieles, que llenaron las calles de un barrio no muy acostumbrado a las procesiones, para recogerse al filo de la media noche a esperar que pasen los días 207 que le separan del próximo Jueves Santo.