
Un Miércoles Santo más y después de dos años, debido a la lluvia de 2008, la iglesia de Santo Domingo volvía a convertirse en un hervidero de emociones para presenciar la salida de la cofradía de las Cigarreras. A las cinco y cuarto de la tarde tenia prevista la salida procesional la corporación, que comenzó a formar los tramos de penitentes dentro del patio del Convento de Santo Domingo. Mientras tanto en el interior del templo el grupo de mayordomía comenzaba a distribuir los cirios para posteriormente ser entregados a los hermanos. La calle Compás de Santo Domingo comenzaba a poblarse de devotos que no quisieron faltar a la cita con su hermandad cigarrera.
Cinco minutos antes de la hora prevista las puertas de la Iglesia se abrieron para que salieran las secciones del paso del Señor, a la vez que los capataces Tomas y Francisco, secundados por sus auxiliares, comenzaban a realizar la maniobra de salida con el Señor de Salud, que lucia la túnica que bordara Miguel Ángel Franco y que no pudo estrenar el año anterior debido a la lluvia. La Agrupación Musical Sagrada Cena interpretaba el Himno Nacional y seguidamente la marcha Consuelo Gitano con la que los cargadores comenzaban a andar de frente camino de una calle Plocia abarrotada de personas. Tras el paso del Señor, adornado por rosas rojas, también se dejaban ver un notable grupo de mujeres de penitencia que acompañaban a su titular durante el recorrido procesional.
A continuación comenzaban a desfilar los penitentes con capa verde de las secciones de la Virgen de la Esperanza. Secciones en las que destacaba un importante numero de hermanos de fila acompañando a su titular, así como una cuarentena de mujeres ataviadas con sus mantillas, volviendo a propiciar una típica estampa del Miércoles Santo gaditano y muy característico de esta corporación cigarrera. También formaba parte del cortejo en representación del Ayuntamiento, Jesús Tey así como un hermano de la cofradía de la Sagrada Cena. Bajo los acordes del Himno Nacional, el palio de Maria Santísima de la Esperanza, adornado por rosas blancas y que estrenaba una nueva toca de sobremano, realizada por Miguel Ángel Franco, comenzaba a realizar su salida por la rampa de la iglesia recibiendo los aplausos del numeroso público presente.
La cuadrilla de los hermanos Martín realizaba la primera levantá, pidiéndole salud a su titular para que la estación penitencial discurriera con normalidad. La Banda del Nazareno de San Fernando interpretaba la marcha Capataz Gaditano y el palio de la Dolorosa comenzaba su recorrido procesional buscando la plaza de San Juan de Dios para realiar su estacion de penitencia en la Santa Iglesia Catedral.