
Hace tres décadas un pequeño espacio en una capilla de la Catedral, muy cerquita de la puerta de Arquitecto Acero, guardaba los pasos de una hermandad novel en la Semana Santa gaditana, la Oración en el Huerto. Treinta años después, ya tienen un misterio nuevo, una Dolorosa también nueva salida de la gubia de Luis González Rey y hace un año celebraron el cincuentario con todos los honores que la efemérides merecía. Desde 2009 tienen la suerte de compartir con la nueva hermandad del Despojado el privilegio de salir desde Extramuros, algo que han aceptado y acogido con ilusión y cariño.
A las cinco y media de la tarde, el patio del Colegio de San Severiano se convierte en testigo de la organización de la procesión que corre a cargo de Ignacio Robles. No pierden detalle de los instantes previos el que fuera presidente del Consejo Local de Hermandades y Cofradías, Juan Manuel Alcedo y el miembro del Secretariado Diocesano para las hermandades y cofradías, Manuel Fernández Jaldón, junto a José Ruiz Marchante, gerente de La Gloria y el que fuera pregonero de la Semana Santa gaditana, Manuel Cerezo.
A las seis de la tarde, el primer paso sale a hombros y el hermano de la corporación, Antonio Marchante ordena la primera levantá antes de que el misterio comience a avanzar bajo los sones de Costaleros de Fe.
Quince minutos después, también a hombros, el palio se asoma a la muchedumbre, que una vez más, poblaba el barrio de San Severiano. Pelayo el del Terraza ordena la levantá y suenan Triana de Esperanza y Al cielo con ella y la Señora de Puerta de Tierra se encamina hacia la carrera oficial. El hermano mayor, Fernando Reyna se funde en un abrazo con uno de sus colaboradores, el mejor reflejo gráfico de que este Jueves Santo no tenía nada que ver con el de 2008.