
Postrado en el suelo, rodeado de amigos y bajo las letanías a los santos que más veneración despiertan en la Diócesis. Así recibió ayer Juan Antonio Martín su ordenación como presbítero en la Seo gaditana. No estuvo sólo, en el frío suelo del Altar Mayor lo acompañó Pedro Pablo Vicente y José Manuel Sánchez que fueron ordenados diáconos. La postración cargada de simbología –significa la sumisión total a la majestad de Dios– fue una de las partes más emocionantes de la eucaristía que comenzó a las 18 horas.
Sin embargo, la emoción se dejó sentir en todos los asistentes desde el principio del acto. Juan Antonio no podía ocultar sus nervios en la silla que ocupaba a la izquierda del Altar. No fue el único, en público familiares, amigos y conocidos compartían su ilusión.
El obispo Antonio Ceballos también se dejó contagiar por la alegría y se mostró «emocionado» ante los nuevos miembros de la curia: «La Iglesia reconoce públicamente vuestra vocación». Ceballos tuvo palabras cariñosas para los recién ordenados y, en especial, para Juan Antonio al que invitó «a amar a Dios y a la Iglesia por encima de todas las cosas».
La ordenación estuvo protagonizada por los más desfavorecidos y los afectados por el terremoto de Haití. «En el día mundial del Emigrante y el Refugiado el Señor os llama a que les prestéis vuestros pies y vuestras manos para ayudar a los más desfavorecidos y extender la palabra de Dios».