
Sin exorno floral paseó el Cristo de la Hermandad de la Resurrección por las calles de San Fernando. La cofradía decidió prescindir de este gasto para donar el dinero a Cáritas. Su salida fue a las nueve y media desde la Parroquia de San José Artesano para continuar el recorrido del único paso de la procesión por General García de la Herrán. No tuvo tantos espectadores a su paso por la carrera oficial como por el interior del Parque Almirante Laulhé, uno de los momentos más hermosos que ofrece a sus devotos este Cristo resucitado. En su sexto año de salida, la hermandad distinguió al cargador Manuel Abreu Ibáñez, fundador de los Jóvenes Cargadores Cofrades (JCC). Rondando las tres de la tarde, el último penitente entraba de nuevo en el templo.